
Ayer tuve que coger mi primer bus La Alberca- Murcia pero fue otra cosa, debe ser que me lo tomé con otra filosofía, ya estaba meditando desde la noche anterior que lo iba a coger y como lo iba a hacer.
Lo primero que hice fue echarme al bolsillo mi Ipod Touch, compradico en mi viaje a Nueva York. Dicen que todo el que se va a tierras americanas se tiene que venir con alguna compra de electrónica y ahora si quieres te puedes traer de propina la gripe porcina, que hay que ver la que se está liando en el mundo entero, me van a dejar de gustar los cerdos. Del cerdo se aprovecha todo y ahora incluso la gripe, hay que joderse.
Volviendo al tema, me puse el último disco que me había bajado, con canciones verdaderamente rallantes de Tiga y ahí me planté en el bus, me senté tranquilamente en uno de esos asientos en los que estás solo y a desarrollar la imaginación en esos 20 minutos de trayecto. Yo pensaba que era el protagonista de un videoclip musical del mismísimo Tiga. La música al volumen adecuado y la verdad es que no se escuchaba nada que no fuera la elctrónica de Ciao! (nombre del disco) y para eso solo me quedaba mirar a la cara de las personas, sus gestos y tienes esa sensación de evasión de la realidad estando tan rodeado de gente.
Te puede dar por pensar o simplemente contemplar, un poco de vouyerismo latbusero tampoco viene mal para la vida desenfrenada que suelo llevar. Fue un viaje más que interesante y conseguí no marearme a pesar de tanto bachecito, frenazos, acelerones y aguantar ese olor tan peculiar de los autobuses en general, supongo que repetiré, no fue para tanto.
P.D. Mañana empieza el S.O.S 4.8, si alguien me busca por allí estaré.