
El otro día en Murcia repartían los programas de fiestas con un obsequio y como no, ya sabían formado colas a primera hora de la mañana para recogerlo y en dos horas ya se los habían liquidado. A mi me gustaría saber donde coño van a poner la figurita en sus casas más de uno.
O en verano, me encanta ver como reparten el agua desalada en las playas. Allí van todos aquellos que estuvieron en las manifestaciones “Peperas” del “Agua para todos” y que están en contra de las desaladoras corriendo a que les den un botellín o si pueden dos.¡Que coño! La caja entera si es posible.
Pero no voy a echar balones fuera porque yo soy igual que el resto de mortales, por lo menos que los españoles. El sábado después de pasearme por el malecón y cenar en un huerto, cuando ya me iba contemplé un pequeño stand donde se agolpaban un número de personas considerables, las suficientes como para pensar que allí se cocía algo o mejor dicho, se regalaba alguna cosa. Como buen murciano, me arrimé para ver que se repartía y ya de paso a intentar pillar cacho.¡Joder, que estrés! Cinco minutos esperando a que unos chavales terminaran de cortar trozos de melón para coger uno, eso si la señora que tenía a mi izquierda no se llevaba el plato entero, porque también hay que decir que las señoras tienen un plus más que el resto de los españoles y es que cuando algo te lo dan gratis, cuantos más me lleve a casa mejor, da igual que detrás hayan cincuenta personas esperando para un mísero trozo de melón. Por cierto en mi caso llevo todo el verano sin comer melón porque no me tira mucho, pero allí estaba yo en cola como buen español para llevarme un trozo… o dos.
Foto: Cola para el raparto del busto de un picador este año con el programa de fietas.