En su día dije que poner una lavadora era un verdadero rompecabezas, pero el tener que plancharla después no se queda corto. Para ser sincero lo hago poco, porque cada vez que me pongo pueden pasar un par de horicas y tener dos camisetas planchadas.¿Cuándo están las camisetas bien planchadas? Cuando le quedan cuatro arrugas, tres, dos o una, bueno esto último no se ha dado el caso. No hay cosa que más me joda que ver una arruga en la camiseta, coger la plancha, pasársela por encima, acabar orgulloso de haberla quitado y… darle la vuelta a la camiseta y contemplar como aparece otra en la otra cara, hay que joderse. Al final se convierte en un círculo vicioso, nunca se acaba de planchar una camiseta a la perfección para un hombre. Y cuando todo parece que ha llegado a su fin, hay que ponerse a doblarlas, que nunca quedan iguales, así que mi mujer me dijo que las colgara en perchas, acho y no sabes lo que ahorro, ya no me entran sudores.
Y no quiero hablar de una camisa, que eso ya es para morirse, para empezar no encuentro nunca la manera correcta de colocarla sobre la tabla, siempre hay alguna parte que no se queda plana para pasarle la plancha. Por no hablar del momento manga, eso es de locos… ¿cuánto tiempo puedo estar con una? normalmente hasta que vea aparecer a mi mujer y se encienda por la lentitud con la que miro a la camisa, ese es el tiempo correcto. No conozco camisa planchada por mi que no haya acabado con una arruga que divide la manga a lo largo en dos partes totalmente asimétricas.
Lo que da gusto es planchar unos vaqueros, eso si que no da problemas, le pasas para arriba y para abajo la plancha y cuando parece que está bien pues lo cuelgas en una percha, para eso no hay que ser muy meticuloso, total en cuanto te los pongas al día siguiente ya estás como estaban en el cesto de la ropa.
En resumidas cuentas, es ponerme delante de una plancha con un montón de ropa y pensar que tengo un puzzle de mil piezas ante mí para acabarlo en menos de una hora. ¿A que dan ganas de salir corriendo?






