
Se acerca la navidad y una de las cosas que más rabia me da es la lotería de la Navidad. Parece que estamos obligados a comprar, aunque en el fondo lo hacemos con la ilusión de que nos vaya a tocar, pero año tras año nos quedamos sin premio.
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Yo todos los años dos meses ates ya estoy comprando décimos, es una locura. Que si los del trabajo, que si los del compañero del trabajo de no se qué, que si los del otro, la Cofradía, la otra Cofradía… ¡manda huevos! Si no gano para lotería.
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Una de las cosas que más me molesta es cuando me ofrecen lotería, siempre estás obligado a comprar, ¿y para qué? ¿Para gastar más? Ya podía haberse guardado la papeleta en el bolsillo el tío cabrón que me la ha ofrecido.
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Ahora he encontrado la manera de contrarrestar a los atrevidos que van ofreciendo con el talonario en mano, llevo el mío propio para ofrecer. ¿Quieres una papeleta? Y enseguida meto mi mano en la “maricona” y saco el mío ¿y tú de este? Es la mejor manera de joderlos, a ver que se piensan ellos, ¿que son los únicos?
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Hay algunos que le echan mucho morro, cuando te ven dudoso y con pocas ganas de comprar, van los tíos cabrones y te sueltan ¿pero has visto que número más bonito? Seguro que este toca… y ya te hacen una encerrona. Estás obligado a comprar la dichosa papeleta y seguro que aunque te devuelvan las perras, ya no la vas a volver a ver.
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Son muchas las papeletas en las que me ha tocado alguna perrilla y alguien se las ha quedado, porque yo no he visto un duro. En el cajón de mi escritorio las voy acumulando año tras año.
Todavía quedan unos 15 días para el sorteo navideño y yo ya llevo 8 décimos y unas tantas papeletas y porque he sabido decir que no, aunque ya me estoy arrepintiendo porque todos los números los he visto y lo peor que te puede pasar es que te ofrezcan algo y como toque, toda tu vida pensando lo cerquica que has estado.
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Pero creo que más cerca de lo que estuve el año pasado, no lo voy a estar por más que compre. Solo cambió por un número, el último, y lo más jodío es que se quedó perfecto para no ver ni un duro. no fue el anterior ni el posterior, si no dos número por encima. Está claro que a mi no me va a tocar… es que ni si quiera una pedrea, que por lo menos puedes recuperar algo.
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Que le vamos a hacer, como muy bien dice el nombre, esto es una lotería. Siempre nos quedará soñar con lo que haríamos, que eso lo solemos hacer todos.